Sillas de estilo nórdico: 10 datos para que las conozcas mejor
- Sofia Larsson

- 1 sept 2025
- 3 Min. de lectura
Actualizado: hace 5 horas
Las sillas nórdicas se han vuelto un clásico moderno. Son simples, cómodas y cálidas, y transmiten esa sensación de hogar que tanto buscamos. Si estás pensando en incorporarlas a tu casa, acá te contamos diez cosas importantes para conocerlas mejor.
1. El estilo nórdico está pensado para disfrutar la casa
El estilo nórdico nace en países donde pasar tiempo en casa es parte fundamental de la vida diaria. Por eso las sillas nórdicas no son solo un objeto decorativo: están pensadas para acompañar momentos cotidianos como comer, conversar o trabajar. Su diseño busca que la casa se sienta acogedora, simple y luminosa.
2. Menos es más: lo simple como protagonista
Una silla nórdica no intenta llamar la atención con formas exageradas. Al contrario: líneas limpias, curvas suaves y diseño minimalista. Esa simplicidad es lo que las hace elegantes y fáciles de combinar. Son sillas que no “gritan”, pero se ven bien en cualquier ambiente.
3. Materiales que se conectan con la naturaleza
La madera clara, los tapizados suaves y los tonos neutros son protagonistas. No es casualidad: son materiales que conectan con la naturaleza y transmiten calidez. La idea es que el mueble se sienta cercano y agradable, algo que invita a sentarse y quedarse.
4. Funcionan muy bien en comedores
Las sillas nórdicas son una excelente elección para el comedor. Como visualmente son livianas, ayudan a que el espacio se vea más amplio y ordenado. Además, su diseño cómodo permite estar sentado largo rato conversando, algo muy propio del estilo nórdico: disfrutar de la mesa y de la compañía.
5. Sillas nórdicas, para trabajar cómodo en casa
Cada vez trabajamos más desde casa, y el estilo nórdico calza perfecto con esa idea. Muchas sillas nórdicas funcionan muy bien como sillas de escritorio: cómodas, con buen respaldo y estética calmada que no satura visualmente. Son ideales para crear un espacio de trabajo simple y agradable.
6. Colores: mejor neutros para el comedor
En sillas nórdicas predominan los colores neutros: blanco, negro, gris, beige o madera natural. Son colores que combinan con todo y no pasan de moda. Las sillas muy coloridas funcionan mejor en dormitorios juveniles, terrazas o espacios informales. Para el comedor, los tonos neutros son la apuesta segura.
7. Con o sin apoyabrazos
Los apoyabrazos aportan comodidad y un aspecto más envolvente, ideales para mesas grandes o largas sobremesas. Los modelos sin apoyabrazos, en cambio, ocupan menos espacio y se deslizan mejor bajo la mesa. La elección depende del espacio disponible y de cómo usas tu comedor en el día a día.
8. Puedes elegir entre plástico, madera o tapizados
Las sillas nórdicas no son todas iguales. Las de asiento plástico son muy prácticas para limpieza fácil y uso diario, ideales para cocinas o familias con niños. Las tapizadas ofrecen mayor confort y sensación cálida, perfectas para comedores y livings. Todas comparten el mismo espíritu: comodidad sin complicaciones.
9. Son fáciles de combinar con distintos estilos
Aunque sean nórdicas, no necesitas tener una casa “escandinava”. Estas sillas conviven perfecto con estilos modernos, industriales, rústicos o clásicos. Una mesa de madera, una lámpara simple y algunos textiles bastan para que funcionen de maravilla.
10. No es una moda pasajera: las sillas nórdicas llegaron para quedarse
Las sillas nórdicas llevan años vigentes y siguen creciendo en popularidad. Como trabajan con formas simples y colores atemporales, no dependen de tendencias. Son una inversión que no se va a ver “pasada” en poco tiempo: hoy se ven bien y se seguirán viendo bien mañana.




